América Latina y el Caribe supera la contracción comercial más larga de su historia reciente aunque ha perdido participación en el mercado global.


Nuevo informe del BID destaca el rezago competitivo y las oportunidades del comercio digital

Después de veinticinco meses de caída ininterrumpida, las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe (ALC) volvieron a crecer. Tras haber registrado una contracción de 3,3 por ciento en 2016, el crecimiento interanual acumulado entre enero y junio de 2017 fue de 13,2 por ciento. Las exportaciones de servicios, que ya se habían recuperado en 2016, se expandieron 9,7 por ciento en el primer trimestre del año, según el nuevo informe Monitor de Comercio e Integración 2017 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La recuperación del valor exportado observada en el primer semestre de 2017 fue generalizada. Las ventas externas de Mesoamérica crecieron 10,1 por ciento, mientras que Sudamérica y el Caribe registraron aumentos aún más marcados, de 16,1 y 17,9 por ciento, respectivamente. Sin embargo, el reporte indica que el crecimiento respondió fundamentalmente al aumento en los precios de los productos básicos, mientras que los volúmenes registraron un crecimiento moderado y localizado en pocas economías.

En el mediano plazo desde la crisis, en el periodo 2010–2015, la región sufrió una pérdida de cuota del mercado global, no sólo por el sesgo de especialización de la canasta de exportación, sino también debido a una menor competitividad. La participación se redujo de 6,16 por ciento a 6,07 por ciento, lo que representa una pérdida de US$14.300 millones para la región.

México es el único país que logró aumentar marcadamente su cuota de mercado. En ese periodo, las exportaciones mexicanas crecieron 30,4 por ciento hasta alcanzar cerca del 40 por ciento del total de las exportaciones de ALC en 2015. Excluyendo lo exportado por México, la participación regional en el mercado global se redujo 14,8 por ciento entre 2010-2015.

“Más allá de la recuperación, la región enfrenta un escenario comercial sustancialmente menos propicio que el que prevaleció antes de la crisis. Se requiere un giro radical en las políticas de inserción internacional para revertir el rezago competitivo, recuperar cuota del mercado global y aprovechar las oportunidades de las tecnologías disruptivas como el e-commerce”, señaló Paolo Giordano, Economista Principal del Sector de Integración y Comercio del BID y coordinador del informe.

Si bien, el comercio electrónico en América Latina sigue siendo marginal, ha experimentado un crecimiento sustancial. Por ejemplo, las ventas B2C (empresa-consumidor) en la región alcanzaron US$ 47.000 millones en 2015, un 24 por ciento de incremento con respecto al año anterior. Además, América Latina cuenta con el mayor porcentaje de consumidores electrónicos (15 por ciento) que realizan compras en línea exclusivamente en el extranjero comparado con Asia cuya cifra es de sólo 4 por ciento.

Brasil, México y Argentina suman 70 por ciento del valor de las transacciones en línea de la región. Brasil lidera el mercado con US$15.000 millones en ventas en 2015, seguido por México y Argentina, con ventas estimadas en US$13.000 millones y US$5.000 millones, respectivamente.

El Monitor de Comercio e Integración 2017, fue presentado hoy un evento organizado en Buenos Aires por el Sector de Integración y Comercio del BID y su Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (INTAL).  Los datos de este informe se basan en los indicadores del sistema de información sobre comercio e integración del BID INTrade.

Sobre el BID

El Banco Interamericano de Desarrollo tiene como misión mejorar vidas. Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiamiento a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe. El BID también realiza proyectos de investigación de vanguardia y ofrece asesoría sobre políticas, asistencia técnica y capacitación a clientes públicos y privados en toda la región.