Aguad abre un sumario contra la Armada por las contradicciones en la búsqueda del submarino

La desaparición del submarino ARA San Juan con 44 tripulantes a bordo y con el que se perdió contacto el último miércoles mantiene en vilo a todo el Gobierno, en una búsqueda contrarreloj que dejó en jaque a Oscar Aguad y abrió la bronca del ministro hacia los jefes de la Armada.

Aguad quiere determinar las responsabilidades de las autoridades, en el marco de la causa abierta en el juzgado federal de Mar del Plata.Según informó Clarín, el Ministerio de Defensa abrirá un sumario interno para investigar el accionar de la Armada tanto en la desaparición como en la búsqueda del submarino con el que la última comunicación fue cuando se encontraba a la altura del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros del continente.
Aguad abrirá un sumario interno para determinar las responsabilidades de los jefes de la Armada tanto en la desaparición como en la búsqueda del ARA San Juan
Como contó LPO, el ministro de Defensa debió adelantar su regreso desde Canadá para viajar a Mar del Plata a visitar a las víctimas y regresar al país para seguir el operativo, primero desde la ciudad balnearia y luego desde el edificio de la Armada en Comodoro Py.
El funcionario se enteró del caso muchas horas después de que la Armada emitiera un parte de comunicación interno en el que solicitaba oficialmente la búsqueda del submarino desaparecido.
Aguad en principio se iba a instalar en Mar del Plata para encabezar el comité de crisis. Sin embargo, todo quedó en manos de la Armada, que se encargó del rastrillaje por agua y aire del submarino.
Sin embargo, mandó a una funcionaria suya a supervisar las tareas en la Base Naval Puerto Belgrano. Como contó LPO, se trata de la secretaria de Servicios Logísticos para la Defensa y Coordinación Militar en Emergencias, Graciela Villata, quien recibió duras críticas por su absoluta inexperiencia en el tema.
Se trata de una ex concejal de la ciudad de Córdoba que integraba el Frente Cívico del destituido embajador en Ecuador, Luis Juez, y se presume que Aguad la nombró en un cargo tan crítico porque es cordobesa como él.
El caso terminó de escalar durante el fin de semana largo y llevó al presidente Macri a abandonar su descanso en Chapadmalal este lunes, para acercarse a la base de Mar del Plata a hablar con los familiares de los marinos del submarino, en una visita a la que curiosamente no se sumó el ministro Aguad.
Luego de hablar con los familiares, Macri se reunió en la unidad militar con el subjefe de la Armada, vicealmirante Miguel Angel Máscolo, y con el jefe del Comando del Area Naval Atlántica, contraalmirante Gabriel González.
Macri con el vicealmirante Miguel Angel Máscolo,y con el jefe del Area Naval Atlántica, contraalmirante Gabriel González.
La furia del ministro creció por las contradicciones en la información que se emitió desde la Armada y estalló ayer cuando se confirmó una falla eléctrica que habría sido comunicada por la tripulación, que hasta ayer había sido desmentida.
La cartera de Aguad, al momento de informar sobre las comunicaciones, utilizó en potencial que se "habrían realizado" desde el buque. Pero, luego, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, lo dio como confirmado.
Menos de 24 horas después, el mismo Balbi aclaró que no se sabía si efectivamente eran del submarino, sino que se estaban analizando los llamados: "Si me expresé mal pido disculpas. No hay desavenencia con el Ministerio de Defensa. El comunicado fue en potencial. Las señales son tan cortas y de tan baja señal que, si esperamos la geolocalización y coincide con el área de búsqueda o posición última estimada conocida, podemos llegar a confirmar que sería el San Juan. Pero con Defensa manejamos la misma información".
El vocero de la Armada, Enrique Balbi.
Gabriel González, jefe de la base naval de Mar del Plata, que era el destino final del ARA, admitió también que no está confirmado que las siete llamadas haya sido del submarino perdido: "Se está analizando la posibilidad de confirmación de que provengan del submarino San Juan. No tenemos una clara evidencia de que hayan provenido de esa unidad".
Hubo contradicciones en la Armada. Por primera vez este lunes una autoridad de esa fuerza reconoció que el submarino había sufrido una avería en su derrota, puntualmente un cortocircuito en las baterías.
"La informó (el comandante del submarino) el miércoles y por eso se les hizo cambiar el rumbo", afirmó el capitán de navío Gabriel Galeazzi, comandante de la Agrupación de Buques Oceanográficos. Sin embargo, el vocero de la Armada lo desmintió.
Según Galeazzi, el comandante se refirió a "un problema de las baterías, un cortocircuito", por lo que salió a superficie para comunicar la situación. Asegura que ese dato ya fue incluido en comunicados oficiales.
Las complicaciones técnicas fueron -afirmó Galeazzi- las que llevaron a la superioridad a ordenarle un cambio de rumbo al submarino para generarle un recorrido más corto y directo a Mar del Plata.
El capitán de navío Gabriel Galeazzi durante una conferencia de prensa en la base naval de Mar del Plata. 
Sin embargo, Balbi aseguró ayer que el reporte de avería no existió. "En la última comunicación telefónica satelital, el miércoles pasado, a las 7.30, el submarino informó que continuaba navegando en inmersión, sin novedades en el personal, con destino a Mar del Plata. Llevaba ya varios días de navegación, se encontraba en la mitad del viaje y no reportó problemas de batería ni de ningún tipo", señaló además de confirmar que las siete llamadas satelitales fallidas de las que se habló ayer "no corresponden al ARA San Juan". 
El vocero reiteró que se "mantienen los esfuerzos de búsqueda" pese a las malas condiciones climáticas. "Se está barriendo el fondo del mar con sondas multihaces, que con la última tecnología permiten graficar en forma tridimensional el fondo", describió.
"Es difícil precisar cuánto oxígeno les queda, pero estimamos que aproximadamente hay una supervivencia de siete días. Ya pasaron cinco sin comunicación, por lo que si están abajo del agua estaríamos en una situación crítica", advirtió ayer.