QUÉ ES BITCOIN Y POR QUÉ SU PRECIO PODRÍA SER UNA BURBUJA

Quien mejor define Bitcoin es uno de sus enemigos. El economista estadounidense Robert Shiller, quien ganó el premio Nobel por su trabajo sobre las burbujas financieras, dijo recientemente que esta moneda digital era el mejor ejemplo de una burbuja y que el motivo de su popularidad y demanda puede rastrearse en su mito fundacional.
Una moneda digital que no se sabe a ciencia cierta por quién fue creada que planta cara a los bancos centrales con una propuesta de valor descentralizada, basada en criptografía y que se puede transaccionar casi sin costo, anónima e imposible de rastrear, que se vio revalorizada con una celeridad pocas veces vista hasta llegar a costar, al momento de escribir estas líneas, US$ 3271 la unidad. Estas propiedades de Bitcoin se acoplan y dan lugar a un fenómeno difícil de entender, tanto técnica como económicamente, que levanta sospechas de estados, economistas, tecnólogos y especuladores. Mientras tanto, Bitcoin sube de precio, pero ¿hasta cuándo?
No es fácil decir unívocamente qué es Bitcoin. Sin dudas, y en primer lugar, Bitcoin, que nació en 2009, es la primera de todas las ahora llamadas criptomonedas. Una criptomoneda es un activo digital diseñado para servir como medio de intercambio, al igual que el dinero tradicional, pero que usa la criptografía como seguro y respaldo de las transacciones al mismo tiempo que hace las veces de fuente y control de su emisión.
El número de bitcoins que existirán
no superará los 21 millones.
Bitcoin nace y muere en la forma de bits en una nube P2P (Peer-to-Peer o, lo que es lo mismo, de usuario a usuario, a diferencia de un servidor privado de una empresa). La creación de Bitcoin y mecánica de transacción de la divisa está supeditada a la llamada minería, que es la resolución de problemas criptográficos sobre blockchain. Cada bloque creado depende del anterior y “cierra” la cadena sin posibilidad de cambios. Esto convierte a Bitcoin en el primer bien escaso digital. Si la blockchain son las venas por donde “corre” Bitcoin, la minería es la sangre y el corazón que lo impulsa y lo hace funcionar.
Pero Bitcoin creció. Cada vez que una computadora aportó poder de cómputo, resolviendo cálculos incrementalmente más complejos, los usuarios ganaban bitcoins y esos bitcoins obtuvieron valor por la misma razón que adquiere valor cualquier tipo de divisa: se volvieron útiles y codiciados. Los motivos están a la vista: son anónimas, hiperseguras, y su intercambio es inmediato, sin intermediarios y casi imposibles de rastrear. El precio de Bitcoin también depende del tamaño de su red minera, ya que cuanto más grande es, más difícil –y por lo tanto, más costosa, en términos de tiempo y recursos– es producir nuevos bitcoins. Como resultado, el precio tiene que aumentar a medida que su costo de producción también sube. El poder agregado de la red minera de Bitcoin se más que triplicó en los últimos 12 meses.
Por último, la cantidad de bitcoins en existencia está limitada por diseño. El número de bitcoins generados por cada bloque “minado” en su blockchain se estableció para disminuir geométricamente, con una reducción del 50 por ciento (un evento llamado “halving”) cada 210.000 bloques o, aproximadamente, cuatro años. Por lo que el número de bitcoins que existirán no superará los 21 millones. Hoy, el 78,89 por ciento de los bitcoins ya fue minado y quedan unos 4.432.413 por minar. Es, fundamentalmente, una moneda deflacionaria. El valor del Bitcoin reside en su apreciación subjetiva a partir de sus propiedades técnicas.
Esto lo convierte también en un llamativo participante en una cartera de inversión. A diferencia del dinero papel o las acciones, y más parecido al oro, los bitcoins se convirtieron, por su escasez y utilidad, es un medio para guardar valor y especular. El precio de Bitcoin empezó en los 1,309 bitcoins por un dólar, un valor que se estima es una función del costo de minado. A medida que marketplaces online aceptaron Bitcoin y que las transacciones internacionales eran más baratas que el dólar, pero sobre todo por su solidez frente a la depreciación, el precio siguió subiendo. El resto, como dicen, es historia. Pero, ¿hasta qué punto es Bitcoin una buena inversión?

De la tecnología al negocio

De haber invertido US$ 1 el día que se minó el primer bitcoin, hoy ese dólar habría dado ganancias por US$ 4.188.800. Este tipo de historias alimentan el mito Bitcoin y generan la mística que Schiller denunciaba antes. Pero nada es tan sencillo. “Bitcoin es una moneda muy confiable que se basa en matemáticas y estadísticas, no en política”, afirma Rodolfo Andragnes, presidente de la Fundación Bitcoin Argentina. “Hay más de 150.000 usuarios de bitcoin en la Argentina, según la información de los traders locales”, específica.
Distribución del Bitcoin. Fuente: Lawnmower.io
No existen números exactos, pero las estimaciones del sitio de compra-venta de bitcoins lawnmower.io, a 2016 y en todo el mundo, permiten ver un mercado concentrado: 15 millones de billeteras digitales con menos de 1 bitcoin, unas 400.000 con un bitcoin, 1000 con un millar de bitcoins y poco más de una centena con 10.000 bitcoins o más en todo el mundo. En esto, Bitcoin se parece a la vida misma: los que ya llevan un tiempo de minado aventajan por mucho a los recién llegados. Además, las alzas y bajas están a la orden del día, ya que es sumamente volátil.
"Técnicamente puede decirse que no es una moneda, sino más bien un activo financiero" - Franco Amati, fundador de Espacio Bitcoin
Una declaración, un intento de hackeo a un exchange o un pulgar abajo de algún gobierno y Bitcoin cae 20 o 30 por ciento. “La volatilidad es propia de un mercado chico, pero a medida que pasa el tiempo se reduce”, dice Franco Amati, fundador de Espacio Bitcoin y la empresa de contratos en blockchain Signatura, y aclara que Bitcoin no es unidad de cuenta y los precios no se denominan en bitcoins. “Por este motivo, técnicamente puede decirse que no es una moneda, sino más bien un activo financiero”, explica. “Si lo mirás como una moneda y te abstraés del día a día, el precio de año a año ha tenido la mejor performance frente al dólar siempre”, afirma Sebastián Serrano, CEO del exchange Ripio. “Respecto de la volatilidad, si bien es alta, históricamente ha ido bajando, el promedio fue de 3 o 4 por ciento, casi igual que el real brasileño”, ejemplifica.
Los viejos zorros de las criptomonedas saben que las alzas abruptas y pronunciadas de Bitcoin son nuevas. “La distribución de Bitcoin es como círculos concéntricos, arrancó con 5 o 10 personas, los criptoanarquistas y anarcocapitalistas. Fue llegando luego a otros sitios de la sociedad a medida que se hacía popular y aparecían servicios más user friendly y se fue formando un ecosistema”, explica Matías Bari, director y fundador de la banca digital y agentes de Bolsa SatoshiTango, que maneja unos $ 20 millones mensuales. “La especulación está desde el día uno, pero ahora es masiva. El mercado es de 20 millones de personas que mueven unos miles de millones de dólares. No es nada a escala global, pero el precio se dispara porque ahora es mainstream”, agrega el químico devenido criptoemprendedor. “Muchos compran solo porque sube. ¿Pero qué se puede esperar de un mercado donde todos compran y nadie vende? Nada sube de valor para siempre pero, al margen de la especulación esta tecnología, que es casi mágica, transmite valor a distancia de una forma como jamás existió y yo le asigno valor por eso”, concluye.
La grieta está entre los tecnooptimistas y los especuladores. “Es la fantasía de volverte millonario. No se hace foco en las cuestiones más importantes. Más allá que ofrecemos Bitcoin como inversión, no es la línea de negocios que más ganancia da. Eso te deja ver que la cuestión técnica es más profunda y ver el bitcoin como activo de inversión es superficial, es una parte nueva del mercado especulativo”, desarrolla Manuel Beaudroit, CMO de Bitex, uno de los exchanges más grandes de la región que operó localmente $ 50 millones el mes pasado.
"Bitcoin surge como una respuesta a la pérdida de confianza en el dólar" - Alejandro Bianchi, gerente de Inversiones en Invertir Online
“Lo veo peligroso desde varios aspectos. Por un lado, hay que pensar en Bitcoin como si fuera una moneda o una carta de cambio, pero todavía desde el punto de vista de la legislación está tratado de diferentes manera en distintos países: en algunos como moneda, en otros como commodity y en otros como tecnología”, explica Alejandro Bianchi, gerente de Inversiones en Invertir Online.com. “Bitcoin surge como una respuesta a la pérdida de confianza en el dólar tras la crisis del superciclo de commodities en 2008. Lo interesante es blockchain, que se puede aplicar a un montón de cosas. Bitcoin como inversión no es interesante. No genera renta ni dividendos, no se lo puede sumar a una cartera. Es una moneda de interés cero. La única forma de tradearlo es a partir de oferta y demanda a través de un análisis técnico y eso es para un inversor especializado. Si invertiste hace cinco años y hoy ganaste es fácil de explicar: todos ganan en un mercado burbuja”, explica Bianchi.

Que no se pinche

La popularidad de Bitcoin no fue gratis. Es cierto que atrajo el interés de los mercados y los estados hacia la tecnología de bloque de cadenas, pero también alimentó un ecosistema que crece vertiginosamente y la pregunta que desvela a quienes piensan Bitcoin como una inversión es si se trata de una burbuja.
Hay indicadores clásicos de la formación de una burbuja en cualquier activo: el PER (la razón de precios y ganancias, por sus siglas en inglés), el ritmo de fusiones y adquisiciones (o M&A), y la transición de la demanda hacia activos secundarios alternativos. Bitcoin es un alumno ejemplar de cada uno de ellos. El único retorno de Bitcoin es su propia cotización y, de diciembre 2015 a diciembre 2016, la apreciación creció 123,6 por ciento. Su revalorización desde 2009 a la fecha es en términos de millares.
Es cierto que Bitcoin no es una empresa que cotiza ni puede fusionarse ni comprarse. Pero sí se puede mirar el número de criptomonedas alternativas cotizadas: CoinMarketCap da cotizaciones de más de 900. Una cantidad caprichosa para el volumen del mercado de monedas digitales. Finalmente, las ICO son hoy la niña bonita de los cripto activos.
“Hablo con un economista de Bitcoin y ellos no entienden la parte técnica. No es lo mismo hablar de las acciones de Netflix. Bitcoin es una tecnología disruptiva y para ellos es como comercializar algo que está en la nube y podría ser un activo de mercado”, dice Bari. “Esto es un sistema criptográfico casi perfecto y descentralizado. Bitcoin no es una burbuja porque es, antes que nada, una tecnología. Que ahora esté pasando por una fase de burbuja, puede ser. MercadoLibre y Amazon pasaron por eso cuando se pensaba que era un bluff el comercio por Internet”, finaliza. Beaudroit concuerda. “Es cierto que recuerda a las burbujas de las puntocom. Es una tecnología muy disruptiva de la que muchos hablan y pocos entienden. Es válido que quieran entrar a especular, pero no sé si el precio es el mejor indicador para invertir. El gas puede estar más barato que la nafta, pero si nadie usa autos no sirve para nada”, ejemplifica el especialista.
Comparación entre Bitcoin y otras burbujas. Fuente: Bloomberg
Hay otro paralelismo que se puede hacer respecto a la euforia de las puntocom. El Bespoke Investment Group contrastó el aumento de Bitcoin con las burbujas del mercado de tecnología a finales de los años ’90: casi no hay comparación. Las acciones de tecnología subieron un poco más de 1000 por ciento durante todo el curso de su burbuja, y Bitcoin ya sube más del doble sin que nadie pueda afirmar que se viene el estallido.
¿Qué va a pasar si la tendencia de crecimiento se revierte, en el contexto de un mercado inundado de alt-coins e ICO? “En algún momento va existir una que va a ser la criptomoneda triunfadora, globalmente aceptada y que se va a usar para transacciones del día a día por sus características y prestaciones reales”, es la predicción de Bianchi. Desde el lado de los entusiastas de Bitcoin, se puede decir que se lo toman más a la ligera y posiblemente el artículo aquí presente pasará a ser parte del infame “Obituario Bitcoin” que confecciona el sitio 99Coins y cuenta con 160 declaraciones sobre la muerte de Bitcoin. Allí aparece hoy Jamie Dimon, el CEO de JPMorgan. El tiempo dirá quién ríe último y si ríe mejor.

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