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Lo que se dice en las mesas

A 48 horas de las elecciones de medio término (donde los últimos sondeos marcan una diferencia de piso 3% y hasta 5% a favor del oficialismo en Buenos Aires, la madre de las batallas) al gobierno no parece entrarle ninguna bala. El ánimo de los inversores está casi a pleno. Ni los desafortunados exabruptos de Lilita Carrió ni la escala del caso Maldonado hacen mella en el ánimo inversor. Claro que hay una garantía, por ahora, la liquidez sigue dominando en el mundo y hay apetito. 

Es que mientras se vislumbre la continuidad de un gobierno pro-mercado y el país crezca seguirán llegando los capitales financieros. En paralelos inversores barajan la "short list" de candidatos a suceder a la jefa de la Fed, Janet Yellen, donde parece picar en punta el ex Dillon Read y hoy en la Fed,Jerome Powell. 

Quien no recoge muchos adherentes es su colega argentino, Federico Sturzenegger, quien tras la presentación del último IPOM "inyectó" más dudas que certezas. Hoy arreciaban los informes de analistas y bancos sobre la "brecha de credibilidad" del BCRA. 

Tras restarle importancia al dato de setiembre y pedir una mirada más amplia del proceso de desinflación, en el mercado no quedaron tan convencidos de la consecución de las metas. Les quedó también la sensación que si bien el BCRA no parece estar listo para subir pronto la tasa de referencia, ante la ausencia de mayores avances en la desinflación puede conducir a un nuevo endurecimiento. Para los inversores el dato es que la tasa de interés real ex-ante ronda el 10% anual. ¿Cuánto pueden ajustar el dólar, a pesar que no creen en el pass-through?, se preguntaban ayer a horas del cierre pre-electoral. 

Muchas opciones no tiene "Fede": frena el ritmo de emisión monetaria y deja de comprar reservas (genera más atraso cambiario) o sube la tasa potenciando el stock de la deuda remunerada del BCRA. Todos miran al Palacio de Hacienda para que "en realidad" (no como lo justifican en el BCRA) venga en ayuda de la política antiinflacionaria. Por lo pronto se vienen los "Maxwell Smart" del BCRA.

Volvieron los rumores sobre el cupón PBI, la otrora estrella del mercado de años atrás. A pesar de las especulaciones sobre los cambios de base del PBI y demás ajustes en los que trabajan en la Jefatura de Gabinete, en el mercado no hubo mucho eco. Es que los principales operadores e inversores de este derivado, que lideraban la famosa lógia cuponera ya dieron un paso al costado como el célebre que se escudaba bajo uno de los dioses del Olimpo. 

Muchos de ellos, casi todos, hoy millonarios tras los últimos pagos del cupón miran desde afuera. Los papeles cambiaron de mano. Muchos están en la ANSeS. Hay que recordar que hace más de un año atrás el gobierno anunciaba la posible recompra de los cupones. ¿Lo harán tras las elecciones?

Montevideo fue escenario de una cumbre de trader tras el desembarco de Sandra Bellizzi de ST quien dio cátedra sobre nuevas herramientas y sistemas automáticos. Todo terminó en la morada de Diego Gestido, que ofreció su casa y sus especialidades culinarias para celebrar la realización de varias de salas de trading. 

Allí un grupo de inversores, que además viajaron para delinear su fin de año esteño celebraron el aniversario del "lunes negro" (cuando el 19 de octubre de 1987 se derrumbó Wall Street). Muchas advertencias sobre el fin del mercado alcista que según Fidelity es el bull market que ya supera los 8,5 años, siendo el segundo más largo después de la Segunda Guerra Mundial. Circularon varios informes sobre el crac del 87 y las chances de que se repita, pero en el medio Wall Street celebró con un triple récord los 23.000 del Dow. 

Lo cierto es que los datos de posicionamiento muestran elevados niveles de largos de los inversores particulares. El último informe de Ned Davis Research, da cuenta que las acciones presentan actualmente el 40% del total de los activos financieros de los hogares en EE.UU. El promedio desde 1951 es el 28,2%. Sólo ha habido otra ocasión desde 1951 en el que este porcentaje ha sido superior al actual, a fines de 1990 en plena burbuja financiera, cuando el posicionamiento alcanzó el 47,5% de los activos. 

Todos los techos de mercado de valores en las últimas siete décadas, excepto el de la burbuja tecnológica, se formaron con posicionamientos de los inversores particulares en renta variable por debajo del actual 40%. 

En el techo bursátil de 2007, por ejemplo, el posicionamiento era del 37,1%. Estos son los datos, ahora la reflexión: lo primero que habría que preguntarse es, ¿por qué si los inversores particulares están fuertemente comprados es malo para las bolsas? Porque indicaría que los grandes inversores le pasaron posiciones a los pequeños inversores por lo que el mercado tiene menos espalda. Veremos.

En Cataluña los separatistas llamaron a la fuga de depósitos. Temor a un "corralito" ante la desmentida oficial. El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) abrirá una nueva oficina de representación en Bruselas a cargo de Robert Priester mientras Matthew Ekberg se trasladará a Londres para dirigir la oficina local. Mientras Moody's advierte peligro de default de Hartford, capital de Connecticut el estado más rico de EE.UU.




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