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Cataluña, en ebullición ante la atenta mirada de los traders Carlos López Perea de EFE Dow Jones

El resultado inmediato ha sido un capital huidizo que ha penalizado al IBEX-35 en el último mes. Desde mediados de agosto, el selectivo español se ha dejado un 1,6%, mientras que el CAC 40 francés o el DAX alemán han subido un 3,6% y un 2,8%, respectivamente. El dinero no quiere problemas y ha decidido ponerse a buen recaudo.
Los analistas y operadores prevén que la incertidumbre en torno a Cataluña no va a desaparecer en el corto plazo, así que esperan volatilidad en los días previos y posteriores al referéndum del 1 de octubre. El temor a que las posturas se enconen aún más al final podría hacer que un desenlace no deseado por los inversores y hasta hace poco inverosímil para el mercado, el de la independencia de Cataluña, se contemple como algo posible.
En ese caso, la prima de riesgo española aumentaría como por ensalmo. Los inversores son conscientes de que ambas economías saldrían perjudicadas: Cataluña, fuera de la Unión Europea, abocada a barreras arancelarias que dificultarían sobremanera la comercialización de sus productos; España, desposeída de su categoría de cuarta economía de la eurozona, vería reducido su Producto Interior Bruto --por no hablar de su peso en las decisiones en Europa--.
Podría decirse que lo que ha ocurrido hasta ahora en el IBEX-35 solo ha sido un posicionamiento de los inversores por lo que pueda venir.
"La posibilidad de que veamos disturbios, una huelga general o una declaración unilateral de independencia podrían causar lo que en el mercado se conoce como 'riesgo país', que terminará ahuyentando a los inversores internacionales", señala Gisela Turazzini, consejera delegada de Blackbird Wealth Management, que espera más caídas a corto plazo para el IBEX-35.
Los traders están algo inquietos y han comenzado a adoptar algunas medidas preventivas. "Nosotros avisamos a nuestros clientes hace un par de semanas sobre el posible debilitamiento del IBEX-35 a raíz de las tensiones en Cataluña", cuenta Predrag Dukic, operador de CM Capital Markets Bolsa.
De igual modo, Philippe Ferreira, estratega de Lyxor Asset Management, apunta que en una visita reciente a gestoras españolas "la gente que veía expresaba su preocupación con respecto al tema catalán y esto se traducía en una posición infraponderada sobre el IBEX-35".
Los fondos extranjeros tampoco han pasado desapercibidos y empiezan a moverse, según detalla Juan Carlos Castillo, director de análisis de renta variable de Capital Bolsa. "Ayer hablamos con varios gestores internacionales y nos comentaron que desde hace unas semanas están reduciendo paulatinamente sus posiciones en bolsa española para derivarla a otros países periféricos como Italia o Irlanda".
No es de extrañar que en los próximos días valores defensivos como las "utilities" sean los predilectos de los inversores por su carácter de refugio. "Ante un incremento de la incertidumbre se debería sobreponderar en cartera estos activos", señala Roberto Berzal, operador de Orey iTrade.
Sin embargo, quizá el mercado también se haya podido contagiar un poco en los últimos días del histrionismo de algunos discursos, de la agitación de las masas en las calles de Barcelona o de la desaforada actividad en las redes sociales a cuenta de si lo que pasa en Cataluña es resultado de un ejercicio democrático o de un asalto a las leyes. Es decir, impera un ruido ensordecedor que confunde a los traders, pero no es menos cierto que las reivindicaciones catalanas no son nuevas y las manifestaciones multitudinarias tampoco, por lo que una solución política al problema podría tardar en llegar, visto lo visto.
Como dice Craig Erlam, analista de Oanda, la legalidad del referéndum y su aprobación "podría suponer un litigio durante años, así que el impacto a corto plazo [para el IBEX-35] podría ser limitado". Y prosigue: "Aunque haya cierta cautela [entre los operadores], no creo que la gente vea actualmente la independencia catalana como un resultado realista".
No es el único que se abstrae de la zapatiesta. Eugeni Siscar, analista de BNP Paribas Personal Investors, espera que el IBEX-35 reduzca el diferencial con el resto de índices europeos una vez que se superen las diferencias políticas. "Mantenemos un escenario positivo para la renta variable española de cara a final de año", augura.