Massa apuesta a desplazar a Cambiemos al tercer lugar en el Conurbano

Sobre el cierre de la campaña, Sergio Massa se ilusiona con poner en jaque la estrategia de Cambiemos y entrar segundo, detrás de Cristina Kirchner, en el poderoso Conurbano bonaerense, que concentra el 70 por ciento del voto de la provincia.

El líder del Frente Renovador tiene algunos borradores donde vuelca sus expectativas. En ese punteo, en la zona sur del Conurbano -la Tercera Sección Electoral- se confirma un dominio absoluto de la ex presidenta con 38 puntos. Detrás aparece Massa con 25 y cinco puntos más abajo Cambiemos, con 20 puntos.
En el massismo reconocen que Cambiemos seguramente gane en Quilmes y Lanús donde gobiernan los macristas Martiniano Molina y Néstor Grindetti, pero en el resto de la sección el oficialismo tiene caídas muy pronunciadas en La Matanza -donde Massa cree que sale segundo- y hay un millón de votos en juego, en Almirante Brown donde el peronista Mariano Cascallares tiene una imagen positiva cercana al 70 por ciento, y en Lomas de Zamora.
"Cambiemos en esos tres distritos que concentran la mayoría de la población de la tercera está en una franja que va de los 15 a los 20 puntos, por eso lo de Lanús y Quilmes no les alcanza para compensar y van a terminar terceros", explicaron a LPO fuentes de 1País, la alianza de Massa y Stolbizer.
En el Conurbano Norte de la Primera Sección Electoral -donde Massa tiene mayor anclaje territorial- las proporciones porcentuales son similares en los borradores del comando de campaña de Tigre. La ex presidenta se estaría imponiendo con el 32 por ciento, Massa entraría detrás con 28 puntos y Cambiemos más relegado con 24 puntos. En Tigre aseguran que el oficialismo logrará retener Morón y Tres de Febrero (donde gobiernan Tagliaferro y Valenzuela), pero perderán Pilar, a cargo de Ducoté.
Hay un dato importante: desde Unidad Ciudadana sostienen que en la Primera la disputa real es entre el kirchnerismo y Massa, incluso afirman que el líder del Frente Renovador puede quedarse con la sección. Según explican, Cambiemos también mantendría Vicente López y San Isidro. En distritos como San Martín y Hurlingham se impone Cristina, pero intendentes randazzistas podrían terminar transfiriendo votos a Massa, ante los pésimos números de Randazzo que merodea los 5 puntos.
Cristina también ganaría en la Primera en Merlo y Moreno, donde gobiernan los peronistas Menendez y Festa, así como en Malvinas Argentinas y Escobar con Nardini y Sujarchuk. Mientras que Massa hace la gran diferencia en Tigre y San Fernando.
Las grandes ciudades del interior
De darse estos números podría fracasar la estrategia diseñada en el comando de campaña de María Eugenia Vidal. Con marchas y contramarchas durante la campaña, en Cambiemos dividen la provincia en tres tercios: Primera Sección, Segunda y el vasto interior bonaerense.
Diego Gorgal y Margarita Stolbizer
Con la certeza de que el fracaso en la Tercera es inminente, el foco de la campaña se centró en el interior y en cierta forma en la Primera. Según proyectan, con un interior favorable al oficialismo y una decente elección en el norte del Conurbano se podría hacer contrapeso al desastre de la Tercera. Claro que en el bunker de Massa y en la mesa chica de Cristina no consideran viable una buena perfomance de Cambiemos en el Conurbano Norte.
Hay otro dato no menor: en Cambiemos no proyectan mejores resultados que los de 2015. Consideran que los resultados de esa elección fueron un fuerte castigo al Frente para la Victoria que llevó a Aníbal Fernández como candidato a gobernador. Ahora reconocen que los números estarán por debajo de lo logrado hace dos años y abandonaron el pedido inicial de Vidal a sus candidatos que era al menos mantener los votos conseguidos hace dos años.
"Cristina tiene que lograr menos votos de los que consiguió Scioli en 2015", se conforman por estas horas en Cambiemos.
En las últimas horas de campaña, Massa estuvo en Bahía Blanca antes del cierre en Tigre. La Sexta Sección (el sudoeste bonaerense) no es un territorio fácil para 1País. Bahía Blanca -el epicentro- es una ciudad compleja donde la llegada de Héctor Gay logró hacer pie y contener el caos de los últimos años. La gestión de Cambiemos no brilla, pero es correcta. Sin embargo, por debajo asoma un problema grave: el déficit de ese municipio es de los más altos de la provincia.
Cambiemos ganó en 2015 las tres grandes ciudades del interior: Bahía Blanca, Mar del Plata y La Plata. Casi dos años después las gestiones no han sido lo esperado y en el massismo creen que ahora ganarán pero con muchos menos votos de los que consiguieron en 2015. "En Bahía Blanca van a caer del 50% al 33% y en las otras dos les va a pasar algo similar", afirmaron a LPO.
Mar del Plata es el municipio peor gestionado de la provincia y el intendente Arroyo está con el diálogo roto con Vidal. En La Plata, luego de un inicio complicado, Julio Garro logró mejorar la imagen de su gestión, gracias a un impresionante despliegue de obra pública que se lanzó este año.
Massa cree que en promedio en esas tres ciudades, donde no tiene candidatos muy competitivos, logrará rondar los 23 puntos. Se verá.