Dos maneras para derrotar al mercado

Ayer hablábamos de los “malos” consejos de los asesores financieros. Y de cómo teníamos que tomar nuestras propias decisiones si queríamos prosperar.

Hoy vamos a hablar de cuál tendría que ser nuestro objetivo y cómo alcanzarlo.

En general nuestro objetivo tendría que ser “ganarle al mercado”. ¿Pero qué significa esto?

Significa que deberíamos intentar obtener un rendimiento mayor al rendimiento que obtiene el promedio del mercado. Si logramos esto, quiere decir que estamos haciendo las cosas bien.

Vamos a un ejemplo concreto. Si invertías US$ 10.000 en el año 1965 en el promedio del mercado de acciones norteamericanas, medido por el índice S&P 500, luego de 50 años, en el año 2015, tendrías US$ 1,1 millones.

En cambio, si en el mismo año invertías ese mismo dinero en acciones de Berkshire Hathaway, la empresa de Warren Buffett, tendrías nada más y nada menos que US$ 180 millones. Sí, leíste bien, 180 millones versus 1 millón.

Ésa es la diferencia entre hacer una buena inversión y una excelente inversión. Y ésa es la evidencia que no sólo es posible “ganarle al mercado” sino que además se lo puede dejar muy atrás.

¿Y cómo vos podés lograr retornos similares? ¿Cómo vos podés ganarle al mercado?

Podes tomar dos medidas muy simples pero muy poderosas que te van a ayudar a lograr esos rendimientos tan superiores al promedio del mercado.

La primera medida es no ser dueño de muchas acciones distintas

Esta estrategia implica que tenés que estar concentrado. Tenés que estar focalizado en tus mejores ideas. No tenés que tener muchas acciones distintas porque esto puede diluir el retorno. Solo quedate con las mejores.

Hay un libro muy interesante que habla sobre este tema que se llama “Concentrated Investing”, de Allen Benello, Michael van Biema y Tobias Carlisle.



Lamentablemente está sólo en inglés, pero la idea detrás del libro es qué siendo dueño de menos acciones, entre 10 y 15 acciones como máximo, tendemos a lograr mejores resultados que teniendo muchas más acciones.

De hecho, Warren Buffett, el mejor inversor de la historia, es muy conocido por no dudar a la hora de hacer grandes apuestas. Su posición más grande puede llegar a representar un tercio de su portafolio y usualmente solía tener solo 5 acciones en su cartera.

Por ejemplo, compró American Express en el año 1964 en medio de un gran escándalo cuando las acciones de esa empresa se habían destruido. Y esa inversión representó el 40% de su portafolio. Hace pocos años, cuando Bank of America se destruyó, también compró muchas acciones de ese banco haciendo una excelente inversión.

Charlie Munger, su socio, también es famoso por su visión de la concentración. Él llegó a poner la riqueza de su familia en solo tres acciones.
Como dice el libro “Inversiones Concentradas”, el racional de esta estrategia es simple.

¿Cómo hace un inversor para encontrar, por ejemplo, 150 acciones que rindan más que el promedio? Es imposible hacer esto en forma consistente, pero hacer esto para tres o cuatro acciones es mucho más probable.

El libro muestra los perfiles de varios inversores famosos que aplican esta estrategia, incluidos Buffett, Munger, John Maynard Keynes y otros más desconocidos como Lou Simpson.

El caso de Lou Simpson, que manejaba las inversiones de Geico, una de las aseguradoras más importante de Estados Unidos, es interesante. Sus resultados entre los años 1979 y 2010 –el período de tiempo que manejó las inversiones de Geico- fueron muy buenos. Ganó un 20% anual comparado con el promedio del mercado que gano un 13,5% anual.

La concentración de Simpson se incrementó con el tiempo. En 1982 tenía 33 acciones por un valor de US$ 280 millones. El año 1995 tenía sólo 10 acciones por un valor de US$ 1.100 millones.

El punto es que muchos grandes inversores se focalizan en sus mejores ideas. No se diversifican tanto para lograr retornos por arriba del promedio.

Como inversores individuales, ¿podemos nosotros implementar esta estrategia?

La respuesta a esa pregunta depende del tipo de inversor que sos. Depende del tiempo y tu nivel de conocimiento. Si sos un inversor que está comenzando y que además no tiene mucho tiempo para dedicarle al análisis de acciones, no es recomendable que implementes esta estrategia.

Lo mejor que podés hacer es apuntar a lograr el retorno promedio del mercado. Algo que, por otro lado, muy pocos inversores alcanzan. Por ello, si logras el retorno del mercado vas a estar mejor que el 80% de los inversores individuales del mundo.

Pero, si tenés ganas, tiempo y algo de conocimiento, elegir acciones, ayudado con análisis independiente, no es una mala idea. Podés soñar con lograr mejores retornos, está al alcance de tu mano. Pero repito, eso solo es posible si le dedicas tiempo y cabeza.

Mañana prometo revelarte la segunda medida que podés implementar para ganarle al mercado.

Mientras, ¡buenas inversiones!

Federico Tessore
Director
Tessore Research