Melconian: “No habrá crédito hipotecario masivo durante este bienio de transición"

El presidente del Banco de la Nación (BNA), Carlos Melconian, afirmó hoy que “estamos en un bienio de transición, donde no va haber masivo crédito hipotecario”, y confió en completar la línea crediticia respectiva de la entidad antes de fin de año, con préstamos para los propietarios de terrenos.
El éxito de los productos que ofrezca el banco “va a depender de la estabilidad macroeconómica y de la baja en la tasa de inflación”, añadió.
El titular del BNA admitió que la entidad “va a tener un balance peor de lo que nos dejó la anterior administración, que tenía un tercio de colocaciones en Lebac y un balance impecable, pero nosotros queremos darle crédito a la gente, no al Banco Central”.
Melconian sostuvo que el objetivo es “restablecer las ganancias del banco”, pero “queremos que cada vez más la capacidad prestable del sector privado vaya al sector privado; no puede ocurrir que vaya a deuda soberana, porque el Estado ya se financia en otros mercados”. 
Sobre la performance reciente del Nación, precisó que “el banco creció en market share (cuota de mercado) en el primer semestre, cuando en términos reales cayó el crédito en el sistema financiero”.
 
Al hablar en un seminario en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, organizado por la revista ‘Bank Magazine‘, el economista dijo que la oferta de esos préstamos es escasa y ubicó en “un dígito bajo, 5%”, la tasa de inflación necesaria para un fuerte crecimiento del crédito hipotecario.
Al referirse a la evolución del blanqueo de capitales, Melconian resaltó el aporte realizado mediante un manual de procedimiento, y afirmó que ya hay “muchas cuentas abiertas, con y sin depósitos”.
Reiteró luego advertencias sobre la deuda pública, ya que “no es para usarla en gasto corriente” y “fuera del proceso de transición deja un balurdo fenomenal”.
 
“Hay que mejorar la calidad del financiamiento, que antes se hacía con reservas y emisión monetaria; la deuda debe apuntar a cosas que ayuden a bajar el costo argentino, que no es vía salarios sino mediante infraestructura, caminos, puertos, logística, para aumentar la productividad y la competitividad”, concluyó.

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