El BCE estudia opciones para extender su programa de compras de activos

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dijo el jueves que el organismo estaba evaluando opciones que le permitan extender su enorme programa de compra de activos, ya que la inflación en la zona euro todavía se encuentra muy por debajo del objetivo oficial.
No obstante, el banco no llegó a confirmar una extensión específica de sus adquisiciones mensuales de activos por 80.000 millones de euros, reafirmando su línea existente de que el esquema continuará hasta marzo próximo o más allá en caso de ser necesario.
"El Consejo de Gobierno encargó a los comités relevantes (del BCE) que evalúen las opciones que aseguren una implementación adecuada de nuestro programa de adquisiciones", dijo Draghi en conferencia de prensa, después de que el consejo de política monetaria dejase sus tipos de interés clave inalterados.
Draghi reveló una modesta reducción de las previsiones de crecimiento de la zona euro elaboradas por el organismo y advirtió sobre riesgos a la baja, entre ellos la incertidumbre relacionada con el brexit, pero dijo que por ahora no se requerían medidas.
"Por el momento, los cambios no son sustanciales para requerir una decisión de actuar. Vemos que nuestra política monetaria es efectiva", dijo.
El BCE mantuvo su tipo de depósitos en el -0,4 por ciento, cobrando a los bancos por aparcar su dinero un día, y dejó también sin cambios el principal tipo de refinanciación, que determina el coste del crédito en la economía, en el 0,00 por ciento.
El euro marcó un máximo en dos semanas, los rendimientos de los bonos en la zona euro subieron y las bolsas de la región descendieron por su confirmación de que no se debatió una extensión del programa de compras de activos del banco central en el encuentro.
Dejando los tipos en territorio negativo e imprimir dinero a ritmo máximo, el BCE espera revivir la inflación y el crecimiento en una región debilitada por casi una década de problemas económicos y crisis.
Tras 18 meses consecutivos de comprar bonos gubernamentales para dar aliento a la economía y elevar la inflación, las tenencias del BCE tocaron un nivel histórico de un billón de euros la semana pasada, pero igualmente se prevé que los precios suban apenas un 0,2 por ciento este año, muy debajo de su meta de casi dos por ciento.
QUÉ SE PUEDE CAMBIAR
Extender las compras de activos es polémico porque genera riesgos de distorsionar aún más los precios de los mercados e incluso agotar los bonos elegibles. El BCE ya tuvo que detener las adquisiciones en Estonia y el mes pasado se quedó sin bonos para comprar en Luxemburgo.
Eso llevó a crecientes especulaciones de que deberá adaptar las reglas de su programa de compras de activos para ofrecer incluso más estímulos, como se cree ampliamente que hará antes de fin de año.
La opción está entre alterar las reglas de las compras o hacer un rediseño aún mayor.
Las opciones más sencillas podrían incluir comprar bonos que rinden menos que el tipo de depósito del banco del -0,4 por ciento, extender el rango de vencimiento de los bonos elegibles a 30 años desde 20 años y comprar una porción todavía más grande de ciertas emisiones de títulos.
Cambios más grandes podrían involucrar la compra de nuevos tipos de activos, como bonos de bancos, préstamos en mora o -en el caso extremo- acciones.
Pero cada uno de esos cambios generaría preocupaciones o incluso directa oposición del ala dura y el creciente campo de moderados en el Consejo de Gobierno, que temen los efectos negativos no buscados del estímulo extraordinario del BCE.
El BCE mejoró levemente su proyección del crecimiento de la zona euro al 1,7 por ciento desde el 1,6 por ciento este año, pero la rebajó al 1,6 por ciento desde 1,7 por ciento tanto para 2017 como para 2018.
Su estimación de un modesto despegue de la inflación al 1,2 por ciento el próximo año y 1,6 por ciento en 2018 casi no se modificó.

reuters