Lanzan nuevo bono que ajusta por inflación

PARA AHORRISTAS: Los instrumentos que se licitarán este miércoles, a 5 años, ofrecerán rendimientos que, en pesos, son muy similares a los que se obtienen con las Letras del BCRA. Competencia para el plazo fijo.


 El Gobierno buscará esta semana financiarse con el dinero de una parte del mercado que está desprovista de buenos rendimientos y muy atenta a la evolución del dólar y los precios. El miércoles empezará a recibir ofertas para dos nuevos instrumentos que ya anunció este viernes, que apuntarán a tentar a ahorristas y fondos comunes de inversión. El primero de ellos será un bono atado al CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), que en cinco años ofrecerá como retorno un 2,5% anual más la inflación acumulada. El Tesoro pretende emitir alrededor de $ 15.000 millones. El segundo será, otra vez, una letra en dólares que se licitará en dos plazos: uno a tres meses, al 3,5% anual; y otro a siete meses (213 días), al 3,66%. 

Opciones

El Gobierno pretende asegurarse fondeo en pesos y evitar, para esto, pedir ayuda al Banco Central con emisión de dinero. En las mesas de bancos valoran el hecho de que el Tesoro se esfuerce por ampliar el menú de opciones en el mercado, y creen que los principales interesados en suscribir estos títulos (especialmente los vinculados al CER) serán los fondos comunes de inversión. Pero consideran también que las dos alternativas no resultan demasiado atractivas dado que están muy en sintonía con las actuales tasas de interés de mercado (en general, cercanas al 30% anual, porque están "arbitradas" con las Lebac en pesos más cortas). El bono atado a la inflación se aproximará a ese rendimiento (al menos durante el primer año) si se confirma una inflación similar a la que espera el sector privado de entre el 25 y el 30% para los próximos doce meses. En la Bolsa ya se negocian títulos atados a la evolución de precios, con retornos similares pero con mayor duración: el Pr13, que vence en 2024 y paga 2% anual de intereses; y el Discount en pesos, que termina en 2033 y paga 5,8%.

En las letras en dólares siempre se destaca el atractivo de que ofrece la posibilidad a inversores minoristas de acceder al tipo de cambio mayorista (en rigor, el tipo de cambio de referencia, de la normativa "A3500", que surge de una encuesta que realiza el Banco Central). Para el ahorrista, esa diferencia "a favor" (1%) se suma al rendimiento que ofrece el bono (de 3,5% y 3,66%, según el plazo), a lo que debe añadirse también el efecto provocado por la devaluación (o la revaluación) del peso. Tomando el pronóstico que surge de los contratos de dólar a futuro, la tasa de interés es cercana al 30% anual para la letra que vence en tres meses (octubre 2016) y del 24,5% anual para la que lo hace en 7 meses (febrero 2017). El plan del Gobierno parece ser captar no sólo pesos sino, especialmente, los dólares que hoy están guardados en el sistema financiero a tasas de interés del 1% anual; esto es, un desplazamiento de los bancos al Tesoro de aquellas divisas que hoy ya nutren las reservas del Banco Central. Con todo, queda claro que, medidos en pesos, los retornos que se ofrecen son bastante similares (y a veces inferiores) a los que muestra la curva de rendimientos de las letras del Central (Lebac), que en la última licitación dejó en 30,25% anual la tasa de interés para un mes de plazo (35 días), en 28,6% para tres meses y en 27% para siete meses.




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