Bronca en el Gobierno con los tamberos porque reclaman un 40% de participación en el precio

A principios de año La Política Online advirtió que la crisis en el sector lechero ponía en peligro la luna de miel entre el Gobierno y el campo. Actualmente, luego de algunos chispazos, la relación entre los tamberos y el macrismo está rota.

Esto quedó en evidencia en una reunión que encabezaron los directivos de las principales entidades del sector con funcionarios del Ministerio de Agroindustria liderados por Ricky Negri y el subsecretario de Lechería, Alejando Sammartino.
En dicho encuentro en la sede de la cartera del campo por Paseo Colón pasó algo que no ocurría hace bastante tiempo: los representantes del sector lechero se retiraron de la reunión con el Gobierno tras no encontrar respuestas favorables a sus reclamos.
En síntesis, los tamberos les pidieron al macrismo un aporte de $ 1,50 para que el precio alcance finalmente los $ 5,50 por litro que, según estimaciones técnicas del sector productivo, resultan necesarios para que la actividad sea rentable.
Es que si bien el precio de la leche a los tamberos aumentó en lo que va del año de $ 2,80 a $ 4 por litro, las entidades aseguran que no alcanza debido a la suba de costos, las inundaciones y el fuerte retraso que hubo en los últimos años en los valores.
En este contexto, según pudo saber LPO, en la Casa Rosada cayó muy mal el desplante que hicieron los representantes del sector dado que fue interpretado como una jugada para intentar desgastar el capital político de los funcionarios de Agroindustria.
Sucede que el planteo de los tamberos para que el Estado aporte $ 1,50 por litro representa un costo fiscal anual de unos $ 5000 millones, una cifra similar a la totalidad del presupuesto del Ministerio de Agroindustria y sus organismos descentralizados.
Además, otro punto que genera bronca en los funcionarios macristas es que los tamberos, en definitiva, están reclamando un 40% de participación en el precio final de la leche cuando dicha relación históricamente fue del 32% (hoy se ubica en un 27%).
Por de pronto, a partir de la próxima liquidación, la industria pasaría a pagar $ 4,50 por litro a los tamberos, aunque se descuenta que esa suba se trasladaría de inmediato a las góndolas de los supermercados, tal como pasó con los últimos aumentos.
Para atajarse al próximo aumento de precios de la leche al consumidor, el Gobierno -a través de Ricky Negri- recurrirá a Defensa de la Competencia para denunciar posibles maniobras de cartelización en las grandes cadenas de supermercados.
En el sector descreen de esta estrategia dado que se trata, en definitiva, de una jugada que no logra evitar que los supermercados resignen una porción de su margen de ganancia en la cadena láctea y sólo se utiliza para que los políticos se muestren activos.
Como sea, la crisis del sector lechero le está jugando una mala pasada al Gobierno que apostó buena parte de sus fichas a la recuperación de los precios internacionales para que las industrias puedan mejorar los valores a los tamberos.
La cuestión es que esto por el momento no ocurre y los productores están cada día más molestos. De hecho, Federación Agraria (FAA) realizará esta semana una serie de asambleas donde definirán un plan de acción gremial ante la falta de soluciones.
En tanto, el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes, dijo que “no podemos discutir estadísticas, que son importantes, cuando estamos desesperados. Pedimos $ 1,50 que pueden salir de la misma cadena”.
Por su parte, las entidades representantes de los tamberos señalaron: “La cadena vive una completa distorsión que perjudica al productor y que se ha agudizado en los últimos seis meses, mientras otros eslabones son los beneficiados de una renta que no comparten”.