Por primera vez en la Argentina se desarrolló la “Semana Argentina de Concientización sobre la Incontinencia”, una iniciativa promovida por Kimberly-Clark a través de sus marcas expertas en incontinencia, Poise y Plenitud, en conjunto con el Hospital Durand. La iniciativa permitió que más de 230 personas pudieran realizarse los chequeos correspondientes para identificar la problemática y encontrar soluciones que mejoren su calidad de vida.
“Durante la Semana de la Incontinencia recibimos en promedio pacientes de 45, a 60 años que presentaban una mínima incontinencia pero que les molestaba al hacer actividad física. Años atrás esto no era habitual, no había una cultura de cuidar el cuerpo, de mejorar su salud, y hoy, tienen la posibilidad de mejorar la calidad de vida y mantener sus actividades sociales. Principalmente las mujeres, que son las que se ven más afectadas por esta patología necesitan saber que se puede tratar y pueden continuar con su vida activa y funcional”, comentó Dr. Christian Cobreros, médico especialista de esta entidad y Director médico de IUBA (Instituto Urológico Buenos Aires).
La Semana buscó concientizar y contribuir a eliminar los tabúes en relación a esta temática que afecta a 1,5 millones de adultos en nuestro país.
La incontinencia en cifras
En porcentajes, un 46% de las personas sufre la incontinencia en su versión leve, un 26%, moderada y un 27%, fuerte, según se desprende de un estudio impulsado por Kimberly-Clark y realizado por la consultora GFK. Se trata de una afección con el doble de frecuencia en las mujeres que en los varones: en la actualidad, hasta una de cada tres mujeres mayores de 45 años la experimenta.
Según los expertos, en mujeres se produce a una edad más temprana y de manera progresiva, siendo su principal causa la menopausia o el prolapso. Los hombres, en cambio, suelen encontrarse con este problema de forma repentina y a mayor edad. En ambos casos, a medida que disminuye el nivel de actividad, la capacidad de control también es menor.
Hoy en día, si bien existen menos tabúes que en otras épocas gracias a que la madurez se ha reinventado y se han derribado algunos estereotipos, todavía a las personas les cuesta hablar y asumir esta problemática. El 23% de los afectados siente vergüenza de pedir ayuda y queda así lejos de obtener alguna solución que le permitamejorar su calidad de vida.
Existen distintas soluciones a la problemática (quirúrgicas, medicinales, etc.) que deben ser tratadas con médicos especialistas.
*Los datos provienen de un estudio cuantitativo realizado por la consultora GFK para Poise y Plenitud, dirigido a hombres y mujeres mayores de 50 años de Argentina (AMBA y Córdoba).





