El Banco JP Morgan, quien debe distribuir a los bonistas japoneses de la Argentina el cobro de sus títulos en yenes, envió una carta al juez Thomas Griesa solicitando "una clarificación" para poder enviar los fondos a sus clientes.
De esta forma, al igual que otros bancos intermediarios de las operaciones de canje de bonos del 2005 y 2010, el JP Morgan solicitó precisiones por escrito al magistrado neoyorquino, tras el fallo "insólito", que está dejando a los bonistas extranjeros sin poder cobrar el pago efectuado por la Argentina.
Griesa, que se encontraba de vacaciones en su rancho de Montana, recibió en estos días un cúmulo de cartas similares de Euroclear y Clearstern, las cajas de valores de Bélgica y Luxemburgo, respectivamente, del Agente de pago de la Argentina, Bank of New York y de acreedores europeos y de fondos como Fintech, del Mexicano David Martínez, luego del caos legal que generó el fallo, debido a que las entidades temen sanciones judiciales de parte de los bonistas.
JP Morgan, en base a un documento al que tuvo acceso Télam, reveló que el pasado 24 de junio recibió una carta de los fondos buitre, entre ellos Aurelius, quienes le recordaron que mantenga los fondos inmovilizados para "no violar la orden", bajo el fallo de febrero de 2012 con su interpretación del `pari passu` (tratamiento igualitario a los acreedores), y de la enmienda de noviembre de ese año, que indicó que los fondos buitre tenían derecho de cobro del 100% con prioridad sobre los fondos del canje.
El JP Morgan de Tokio recibió fondos del gobierno argentino a través de la ruta del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS, por su siglas en inglés), en una cuenta que tiene en el Banco de Japón.
El Banco Central de la República Argentina fue quien transfirió parte de los vencimientos en yenes al BIS, por un total de 212,7 millones de yenes (equivalente a alrededor de 2 millones de dólares), pagaderos a través de la cuenta que la Caja de Valores tiene en el JP Morgan Tokio.
El pasado 3 de julio, el JP Morgan Tokio recibió una nota de la Caja de Valores, que los anotició de que"no había restricciones legales para realizar dichos pagos".
Luego, el 4 de julio JP Morgan Tokio recibió la orden de la Caja de Valores de transferirle los montos ingresados en su cuenta nipona al Citibank, el encargado de distribuir los fondos a los bonistas.
Pero el JP Morgan no realizó movimiento alguno, debido a que entiende que "podría ser objeto de las órdenes" del juez Griesa, por lo que pidió, al igual que el resto, una clarificación de la norma y una "guía" para proceder con los pagos.
De esta forma, al igual que otros bancos intermediarios de las operaciones de canje de bonos del 2005 y 2010, el JP Morgan solicitó precisiones por escrito al magistrado neoyorquino, tras el fallo "insólito", que está dejando a los bonistas extranjeros sin poder cobrar el pago efectuado por la Argentina.
Griesa, que se encontraba de vacaciones en su rancho de Montana, recibió en estos días un cúmulo de cartas similares de Euroclear y Clearstern, las cajas de valores de Bélgica y Luxemburgo, respectivamente, del Agente de pago de la Argentina, Bank of New York y de acreedores europeos y de fondos como Fintech, del Mexicano David Martínez, luego del caos legal que generó el fallo, debido a que las entidades temen sanciones judiciales de parte de los bonistas.
JP Morgan, en base a un documento al que tuvo acceso Télam, reveló que el pasado 24 de junio recibió una carta de los fondos buitre, entre ellos Aurelius, quienes le recordaron que mantenga los fondos inmovilizados para "no violar la orden", bajo el fallo de febrero de 2012 con su interpretación del `pari passu` (tratamiento igualitario a los acreedores), y de la enmienda de noviembre de ese año, que indicó que los fondos buitre tenían derecho de cobro del 100% con prioridad sobre los fondos del canje.
El JP Morgan de Tokio recibió fondos del gobierno argentino a través de la ruta del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS, por su siglas en inglés), en una cuenta que tiene en el Banco de Japón.
El Banco Central de la República Argentina fue quien transfirió parte de los vencimientos en yenes al BIS, por un total de 212,7 millones de yenes (equivalente a alrededor de 2 millones de dólares), pagaderos a través de la cuenta que la Caja de Valores tiene en el JP Morgan Tokio.
El pasado 3 de julio, el JP Morgan Tokio recibió una nota de la Caja de Valores, que los anotició de que"no había restricciones legales para realizar dichos pagos".
Luego, el 4 de julio JP Morgan Tokio recibió la orden de la Caja de Valores de transferirle los montos ingresados en su cuenta nipona al Citibank, el encargado de distribuir los fondos a los bonistas.
Pero el JP Morgan no realizó movimiento alguno, debido a que entiende que "podría ser objeto de las órdenes" del juez Griesa, por lo que pidió, al igual que el resto, una clarificación de la norma y una "guía" para proceder con los pagos.