https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

El banco más antiguo del mundo enfrenta un escándalo financiero por 720 millones de euros

Se trata de Monte dei Paschi di Siena, fundado en 1472, la tercera entidad por activos de ese país. Ocultó tres operaciones con títulos de alto riesgo


En plena campaña electoral, la capital de los siempre vivos escándalos italianos se trasladó de golpe a la rica ciudad de Siena, en la región toscana y con capital en Florencia, en el centro de la península.
Esta vez, el escándalo financiero que ha sido estimado en un agujero financiero de al menos 720 millones de euros tiene por protagonista al banco más viejo del mundo en actividad, el Monte dei Paschi di Siena, fundado en 1472, y mete hasta el cuello en sus contragolpes al partido Democrático de Pier Luigi Bersani, favorito a ser el primer ministro de Italia tras las elecciones parlamentarias del 24 y ­25 de febrero.
La centroizquierda acumula en el último sondeo difundido ayer el 35,2% del consenso popular, con una tendencia al descenso, mientras que sube en los números al 27,5% la centroderecha del ex primer ministro conservador y magnate de la televisión Silvio Berlusconi, y a su vez el actual premier Mario Monti recibe el 15% de las intenciones totales de voto.
El banco, según publica Clarín, es propiedad de una fundación controlada por el Partido Democrático
El centro de Italia es considerado bajo el control de las regiones "rojas", que están también entre las más prósperas. En Siena, donde tiene lugar el mundialmente famoso Palio, una medieval carrera de caballos, el dominio de la sinistra es tradicional desde hace decenios.
Primero el Partido Comunista y, tras el fin de la Guerra Fría en los `90, sus sucesores del Partido Democrático (PD).
El tercer banco en dimensiones de Italia es propiedad de una fundación, que a su vez está en manos del municipio y la provincia de Siena, donde el control del partido de Bersani es absoluto, consigna el matutino.
Anteayer renunció Giuseppe Mussari como presidente ­nada menos­ que de la asociación de bancos italianos. Hasta hace un año, Mussari era presidente del Monte dei Paschi di Siena.
Se hizo público que los actuales dirigentes del banco, ­sobre todo Alessandro Profumo, un gran banquero llevado a tratar de apagar el incendio financiero que se incubaba,­ habían descubierto en octubre último en una caja fuerte los documentos de tres operaciones con los llamados "títulos derivados", de altísimo riesgo financiero, en una de las cuales intervino la gigantesca banca japonesa Nomura.
Los derivados son productos financieros ultratóxicos, que en 2007 y ­2008 desataron con los títulos "subprime" de las hipotecas en EE.UU. el comienzo de la crisis global que aún agobia al mundo. Monte dei Paschi había comprado a fines de 2007 el banco Ambroveneto al banco Santander, que tres meses antes lo adquirió a 6.300 millones de euros y lo revendió a los seneses a 9.300 millones, un flor de negocio que ha despertado suspicacias.
Aquella compra bancaria apremió a Mussari y otros dirigentes, los llevó a buscar negocios financieros de gran rendimiento para recuperar dinero y a enterrarse en las tres operaciones ruinosas de títulos derivados, tan volátiles que algunos los comparan a una ruleta. Ayer, la tormenta hundió en la Bolsa de Milán a las acciones del banco de Siena, que en dos jornadas bursátiles perdieron un 17% de su valor.
El líder del PP, Pierluigi Bersani, reaccionó a los inevitables ataques de sus adversarios afirmando que "nosotros no tenemos nada que ver. Hacemos política, no tenemos bancos". Pero el Partido Democrático baila en la cuerda floja del escándalo que puede perjudicarlo en las elecciones.
Un contragolpe muy delicado es que el gobierno descargó las culpas por un control visiblemente insuficiente al Monte dei Paschi sobre el banco central (Banca d'Italia), que tiene la jurisdicción.
Este organismo supervisor, en un comunicado, sostuvo que que Monte dei Paschi lo había engañado porque no le informó de las tres operaciones que había hecho con los derivados financieros. El banco central pareció admitir así que el control fue débil, aunque implicó al mismo tiempo que las autoridades anteriores habrían cometido delitos.
En tanto, Roberto Maroni, el candidato a gobernador de Lombardía por la Liga Norte y aliado de Berlusconi, recordó que el instituto de Siena ha recibido préstamos por 4.000 millones de euros en los llamados "Bonos Monti", repartidos generosamente entre los bancos por el Tesoro.
Maroni recordó que esa suma equivale en parte a un impuesto inmobiliario odiado por la gente. El gobierno anunció que el premier Monti informará al Parlamento de inmediato para demostrar la transparencia de la operación.
Los nuevos dirigentes del Monte dei Paschi dijeron que el préstamo será devuelto hasta el último centavo y que se paga un interés del 9% anual. Pero el escándalo crece y crece. Hasta se habla de la estatización del tercer banco de Italia y la centroizquierda se siente en un pantano, concluye Clarin este viernes.