El fabricante estadounidense de productos de consumo Kimberly-Clark ha anunciado una serie de cambios estratégicos en su negocio en Europa, donde ha decidido retirarse del mercado de pañales para centrar sus recursos e inversiones en aquellos productos y mercados con mayor potencial, lo que supondrá la venta de su planta de Calatayud, dedicada a la fabricación de pañales. Esta decisión no es reflejo del rendimiento de la planta o de sus trabajadores, ha afirmado la compañía, que espera vender la planta aragonesa en concepto de negocio en funcionamiento, lo que significa que los terrenos, las instalaciones, la maquinaria y los contratos de trabajo serían transferidos al nuevo propietario.





