Iberdrola registró un beneficio neto de 2.401 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone un aumento del 12% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, pese a la caída del 36% del resultado en España, según ha informado la eléctrica este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El retroceso del resultado en España, que ya sólo aporta el 25% al beneficio neto del grupo, 616 millones de euros, se debe al recorte en la retribución de las redes aprobada por el Gobierno el pasado mes de marzo y no tiene en cuenta aún el impacto de las nuevas medidas fiscales sobre la actividad de generación, cuya entrada en vigor está pendiente.





