El fabricante estadounidense de automóviles Ford anunció hoy durante un consejo de empresa extraordinario el cierre en 2013 de su factoría en Genk, al este de Bélgica, en la que trabajan 4.300 empleados, para trasladar su producción a la región española de Valencia. La planta todavía ensamblará coches a lo largo del próximo año hasta que concluya el ciclo de fabricación, y después llevará la producción de los modelos Mondeo, S-Max y Galaxy a la planta de Almussafes en Valencia, indicó a la agencia belga el representante del sindicato FGTB Pierre Vrancken.





