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Informe Económico Semanal del Banco Ciudad

La economía está saliendo de la recesión a una velocidad que supera los pronósticos más optimistas. Las estimaciones privadas y oficiales coinciden en una velocidad de recuperación que ronda el 7-8% anualizado desde el tercer trimestre de 2009, que se habría sostenido, con más y con menos, en el primer trimestre de 2010. ¿Qué explica tamaño rebote de la economía? En primer lugar, buena parte de la recesión de 2009 fue explicado por golpes de oferta que comenzaron a revertirse sobre el final del año. Al menos 1 punto porcentual de la caída del nivel de actividad en 2009 (aproximadamente -3,5% según estimaciones privadas) fue explicada por los impactos directos de la magra cosecha agrícola, que ahora prometen revertirse. Otro tanto fue producto de la contracción de la industria, en alguna medida explicada por el colapso de las exportaciones industriales cuya reversión comenzó a operar desde mediados de 2009. Para tener una magnitud aproximada de la reversión de este último factor alcanza con señalar que las exportaciones industriales cayeron 14% en 2009 y en febrero de 2010 crecen al 28% anual.Los indicadores privados muestran subas entre 5% y 8% anual en la industria, después de caer entre 5% y 6% en 2009. Los datos privados muestran que la actividad industrial todavía se encuentra entre 5% y 10% por debajo del pico de 2008, lo cual indica que los márgenes para crecer, aún con baja inversión, son generosos.En segundo lugar, se registra una recuperación del consumo doméstico de bienes durables asociada a un particular escenario de inflación en alza y tasas de interés en baja, altísima liquidez en pesos y gran cantidad de ahorros en dólares acumulados en los últimos dos años.Este escenario está mostrando (con más crudeza que la habitual) una “economía dual”. La naturaleza del actual proceso inflacionario beneficia a los sectores medios y altos de la sociedad, empresarios y trabajadores formales sindicalizados, con capacidad de ajustar velozmente sus ingresos nominales y con capacidad de acceso al crédito y compras en cuotas que les permiten beneficiarse financieramente de la inflación. Y perjudica a los sectores sociales bajos, con menor capacidad de ajustar ingresos y más perjudicados por el aumento de la Canasta Básica, que ya supera el 23% anual y que aceleró a un ritmo anualizado del 40% en los últimos 3 meses. Esto quizás explique por qué caen las cantidades vendidas en supermercados y la producción de alimentos y bebidas mientras trepan las ventas de autos, electrodomésticos y bienes de lujo.Hay una segunda “dualidad” en el comportamiento macroeconómico. La anatomía de la actual recuperación muestra un crecimiento basado en el aumento de las exportaciones y en la mejora del consumo de bienes durables, pero con una inversión que permanece aletargada. La inversión descendió del 24% del producto en el tercer trimestre de 2008 al 21% en el cuarto trimestre de 2009. Parte de este “divorcio” entre el crecimiento de la oferta y la demanda se está compensando con mayores importaciones, que crecen al 30% anual en febrero. Aunque todavía es prematuro afirmar que el escenario de boom de consumo y crecimiento exportador con baja inversión tiene características permanentes, lo cierto es que su continuidad anticipa mayores presiones inflacionarias.