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El adelanto de las elecciones porteñas precipita definiciones

Preocupado por la obstinación de Gabriela Michetti en no bajarse de su candidatura a Jefe de Gobierno, Mauricio Macri ordenó la semana pasada la construcción de un “corralito político” alrededor de ella. Esto es, les prohibió a los funcionarios de la Ciudad, entre ellos a los más allegados a Michetti como el Ministro de Seguridad Guillermo Montenegro y el Secretario General Marcos Peña, que se comuniquen con ella hasta por teléfono. Esta medida viene acompañada de otras. Por ejemplo, algunos proyectos que la senadora impulsa dentro del ejecutivo local pasaron al freezer en los últimos días.
Macri demuestra nerviosismo porque, gracias a su propia determinación de adelantar las primarias porteñas para el 26 de abril y la primera vuelta para el 5 de julio, la resistencia de Michetti a dar un paso al costado y aceptar la candidatura a vicepresidente puede desgastarlo a él y a su candidato Horacio Rodríguez Larreta. El cálculo del entorno Macrista es que Michetti terminará cediendo, pero si lo hace a último momento le habría causado un serio daño al liderazgo de Macri y a su imagen de presidenciable. En otras palabras, que ella podría estar especulando con una difícil pulseada electoral entre Rodríguez Larreta y Martín Lousteau y con la derrota de Macri en las presidenciales, para que muchos digan “Gabriela tenía razón, Mauricio se equivocó al ponerlo a Larreta”. Lo que estaría en juego sería entonces el liderazgo en el PRO en la salida de Macri del poder. La presencia activa de Elisa Carrió detrás de Michetti eriza al entorno del jefe del PRO. Allí dicen que la diputada quiere que Michetti sea jefa de Gobierno para asumir ella el rol de cabeza de la oposición y entre ambas controlar la Ciudad.
Mientras tanto, el mundo político porteño se divide entre los que piensan que la polarización entre el PRO y UNEN es inevitable y que sólo el Frente para la Victoria logrará, además de aquellos, perforar la barrera de los 10 puntos, y los que entienden que hay espacio para terceras fuerzas. Sergio Massa se ubica entre estos últimos y creería que las mediciones que lo ubican tercero en Capital para presidente le permitirían montar un esquema que en las elecciones locales supere los dos dígitos. El periodista económico Tomás Bulat es hasta ahora el elegido para este objetivo, aunque el tigrense está en permanente contacto con Graciela Ocaña, quien preferiría que Rodríguez Larreta la elija como candidata a vicejefa.

El cruce de la General Paz

El supuesto desembarco de Massa en Capital tiene tantos riegos para él como la rebeldía de Michetti para Macri. Si apostara a un candidato propio a Jefe de Gobierno y éste queda muy abajo en las urnas, el fiasco podría dañar su carrera presidencial. Ahora, si lograra un honroso cuarto puesto, el massismo demostraría que puede expandirse en otro distrito grande además de Buenos Aires, dada su debilidad en Santa Fe, Córdoba y Mendoza. El cruce de la General Paz por parte de Massa estaría acompañado por algunas maniobras empresarias de alto vuelo. Sus aliados José Luis Manzano y Daniel Vila, dueños de un multimedios importante, estarían negociando la compra del paquete mayoritario de Ámbito Financiero con su principal accionista Orlando Vignatti, muy allegado a Julio de Vido. El hoy alicaído matutino podría ser la punta de lanza del massismo en los sectores empresarios porteños.
A todo esto, hay algunos jugadores claves del mundo empresario cuyo peso en la elección porteña puede ser decisivo. Es el caso de Cristóbal López que, como zar del juego en la Ciudad, le interesa mucho lo que viene después de Macri. Flexible como de costumbre, López estaría repartiendo fichas entre el PRO y UNEN y no se descarta que en algo apoye al massismo. Una vez que CFK haya dejado la Casa Rosada definitivamente, serán muchos los que irán a Comodoro Py a reclamar explicaciones sobre las curiosas cláusulas de las concesiones de los tragamonedas del Hipódromo y del casino flotante. Para ese entonces, López necesitará contar con un fuerte respaldo en Bolívar 1, sea quien sea el futuro Jefe de Gobierno.