Las acciones europeas cayeron por cuarto día consecutivo y el euro corrige al descontarse la posibilidad de que Italia adelante las elecciones generales y la batalla griega que elevaron la temperatura política en el viejo continente.
Los bancos de la región también sufrieron presiones debido a que el Deutsche Bank redujo el sector a "infraponderar", mientras que la libra esterlina se recuperó después de descender recientemente ante las señales que sugieren que las elecciones británicas de la próxima semana podrían estar más reñidas de lo que se esperaba originalmente.
El Euro Stoxx 50 retrocede al cierre un 0,59 por ciento a 3.557,74 y el Ibex 35 se deja un 0,07 por ciento a 10.876,9.
Todo esto impulsaron al alza a los activos que tradicionalmente se consideran refugio, como el oro y el yen japonés, y a la baja a los rendimientos del bono alemán, hasta su nivel más bajo en más de un mes.
Las bajas lecturas de la inflación en España y Alemania y el compromiso del jefe del Banco Central Europeo, Mario Draghi, para continuar con los estímulos, ayudaron a mantener al euro por debajo de los 1,116 dólares.
Sin embargo, el epicentro de los movimientos subyace la posibilidad de que las elecciones en Italia se celebren en septiembre, después de que el Movimiento 5 Estrellas se convirtiera en el cuarto gran partido en apoyar un cambio a un sistema electoral proporcional.
Las acciones italianas se mantuvieron estables después de haber caído un 2 por ciento el lunes y la prima que demandan los inversores para mantener la deuda italiana sobre la deuda alemana ascendió de nuevo, mientras que los bonos de la zona sur del euro se mantuvieron en territorio negativo.
"Siempre supimos que Italia iba a ser el principal motor del mercado, pero creo que la gente pensaba que se tardaría más tiempo", dijo Jane Foley, estratega de Rabobank.
"Parece que el mercado tendrá que afrontar nuevamente las preocupaciones por las elecciones y el populismo durante el verano, lo cual, por supuesto, es un obstáculo para el euro".
El índice del dólar, bajo presión durante la última quincena por las dificultades del presidente estadounidense Donald Trump, gana alrededor del 0,1 por ciento.
A pesar de la reciente debilidad de las Bolsas europeas, el índice paneuropeo Stoxx 600 se encamina a cerrar mayo en territorio positivo y cerca de un máximo de dos años.
También será el cuarto mes consecutivo de subidas del índice y el séptimo para las acciones mundiales. Pero los inversores están reestructurando sus carteras a medida que buscan nuevos catalizadores después de una temporada de ganancias sorprendentemente fuerte y una racha positiva de datos macroeconómicos de la zona euro.
Los estrategas de renta variable europeos de Deutsche Bank rebajaron su recomendación sobre los bancos europeos a "infraponderar", diciendo que las valoraciones del sector - que han aumentado en torno al 80 por ciento en el último año - ya no son "convincentes".
También recortaron las empresas de tecnología a "neutral", y los analistas de JP Morgan hicieron lo mismo sobre los fabricantes de automóviles. Al mismo tiempo, Deutsche elevó la recomendación sobre las acciones de construcción y energía a "sobreponderar" y JP Morgan elevó las acciones británicas a "neutral", diciendo que estaban en los niveles más baratos en términos de precio a libros de la región.
Los problemas de deuda de Grecia continuaron cociéndose a fuego lento después de que no lograra llegar a un acuerdo sobre la próxima entrega de su programa de rescate a principios de este mes.
El ministro de Finanzas de Grecia, Euclid Tsakalotos, rechazó el martes las informaciones del diario alemán Bild, según las cuales el país podría optar por no recibir el nuevo tramo si no recibe signos más claros de un alivio de deuda.
También hubo más turbulencias en Washington cuando la Casa Blanca anunció que el director de comunicaciones de Trump, Mike Dubke, estaba preparándose para dejar su cargo después de tan sólo tres meses en su trabajo.
En los mercados de materias primas, los precios del petróleo retrocedieron alrededor de 80 centavos el barril, ante las dudas sobre si la extensión de los recortes de producción de la OPEP y otros países productores, será suficiente para apoyar los precios.
El índice mundial de referencia Brent cayó un 1,3 por ciento a 51,46 dólares y los futuros de crudo estadounidenses se dejaron un 1,6 por ciento a 49,35 dólares por barril.
El oro subió a un máximo de un mes de 1.270 dólares la onza antes de corregir. Ha aumentado casi un cinco por ciento en las últimas tres semanas debido a la corrección que están sufriendo los mercados de valores y otras apuesta de riesgo.
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