Los halvings son acontecimientos relevantes para los inversores de algunas criptomonedas, pero, sobre todo, de bitcoins. La razón es que estos fenómenos reducen el número de criptodivisas que genera la red. A través de este mecanismo, el bitcoin se convierte en una criptomoneda deflacionaria.
Se trata de un mecanismo de corrección automático que limita la oferta bitcoins, por lo que afecta su cotización. El último halving se produjo en julio de 2016. En este gráfico, se observa cómo se comportó el activo bitcoin en Bitso entre marzo y septiembre de 2016. Como se puede observar, el precio de la criptomoneda subió los meses previos al halving de 2016 y se mantuvo allí un tiempo.
Lo mismo ocurrió en los meses previos y posteriores a los halvings anteriores, sin embargo, las circunstancias en las que sucede cada uno de estos episodios son diferentes y la demanda puede fluctuar de forma impredecible.
Qué es el halving y por qué tiene lugar
El halving es un proceso automatizado que reduce a la mitad la recompensa por la creación de un bloque de una criptomoneda con el fin de disminuir su nivel de emisión. Bitcoin fue la primera moneda digital en implementar este mecanismo de regulación de la red, dado que su oferta total es finita: 21 millones de bitcoins.
Su objetivo es democratizar el reparto de la moneda para evitar que su distribución recaiga en unos pocos. Los “mineros” proporcionan ciclos computacionales para asegurar la contabilidad y la seguridad de la red, de modo que actúan como una suerte de auditores y otorgan un respaldo a la divisa. A cambio, obtienen bitcoins como incentivo.
Cuando se genera un nuevo bloque, el sistema libera una recompensa (block reward) de un número predeterminado de bitcoins. Esto ocurre cada 10 minutos aproximadamente. El halving representa un cambio programático importante, ya que altera la cantidad de bitcoins liberados en cada bloque. Al principio, cuando se creó la criptomoneda, se liberaban 50 bitcoins por bloque, otorgados a los “mineros” por su trabajo, por lo que la oferta total de unidades aumentaba cada 10 minutos.
Los halvings acontecen cada 210.000 bloques cada cuatro años y ocurrirán hasta que la red genere una oferta máxima de 21 millones de bitcoins. Hasta ahora, se produjeron dos eventos. El primero tuvo lugar el 28 de noviembre de 2012 (en el número de bloque 210.000) e hizo que los beneficios cayeran desde 50 bitcoins por bloque a 25. El último fue el 9 de julio de 2016, cuando la recompensa por bloque bajó de 25 bitcoins a los 12,5 actuales (bloque 420.000).
Se prevé que el próximo tendrá lugar en mayo de este año, incluso se habla de la semana del 18, cuando el número de bloques alcance los 630.000, con un descenso de la recompensa por cada uno de 12,5 a 6,25 bitcoins. De todos modos, resulta difícil determinar la fecha exacta en que ocurrirá, puesto que el tiempo necesario para generar nuevos bloques varía, aunque la media de la red es cada 10 minutos. Esto quiere decir que, a partir de ese momento, se generarán 27.000 bitcoins mensuales en lugar de los 52.000 actuales.
De esta manera, en cuatro años se espera que suceda el cuarto halving (cuando se llegue al bloque 740.000) y, para 2028, el quinto (con el bloque 850.000). El último halving establecerá una recompensa cero, es decir, los “mineros” cobrarán sólo las comisiones por las transacciones que se realicen. Esto ocurrirá en el bloque 6.930.000, que, según los cálculos, será en 2140. Para ese entonces, la criptodivisa se volverá deflacionaria, ya que las monedas pueden “perderse” a causa de un error (por ejemplo, si se envían a una dirección incorrecta).
El impacto del halving sobre el precio de la criptodivisa y su minado
Resulta difícil predecir cómo repercutirá el siguiente halving en el valor del bitcoin. Sin embargo, es interesante analizar qué pasó en los halvings pasados. En 2012, el precio del bitcoin pasó de u$s 11 en octubre (un mes antes del halving) a u$s 12 el día del suceso, y siguió subiendo hasta alcanzar u$s 1075 en noviembre de 2013. En 2016, pasó algo similar. El valor aumentó desde u$s 575 el 9 de junio (un mes antes del evento) hasta u$s 650 durante el halving. A pesar de esa volatilidad, los precios continuaron en alza al año siguiente hasta llegar a u$s 2526 el 9 de julio de 2017.
Los halvings no solo impactan en la el precio de la criptomoneda, sino que también generan atención alrededor de este activo. En Bitso, por ejemplo, se detectó un crecimiento en la cantidad de nuevas cuentas y un incremento en el número de transacciones y volumen.
Es importante aclarar que los usuarios que utilicen bitcoin a diario no tendrán inconvenientes a la hora de efectuar transacciones o envíos de dinero. El énfasis recaerá en los “mineros”: sus ingresos se reducirán a la mitad, y esto impactará en la oferta y demanda, ya que puede ser que aquellos no estén dispuestos a vender sus bitcoins a un menor precio por el mismo o un mayor esfuerzo por obtenerlos.
Al cabo de unos días, se podrá analizar si el ritmo de minado se mantuvo o disminuyó, puesto que la recompensa un 50 % menor y el aumento de los gastos asociados a la electricidad y el hardware (equipos especializados para esta actividad) podrían hacer que algunos dejen de minar si ya no les resulta rentable. Habría que ver si para los mineros instalados en Argentina, la generación de bitcoins sigue siendo rentable.
Asimismo, los compradores no querrán que el precio se dispare, sobre todo quienes son consumidores frecuentes de bitcoin. Sin embargo, la suba del precio dependerá de cómo se desarrolle la demanda.
Cómo se encuentra el mercado hoy
Nuevamente se puede detectar que existe un incremento del interés en la temática del bitcoin y las criptomonedas como sucedió en 2016. En los últimos días, las consultas de la keyword "bitcoin halving" en Google se duplicaron en comparación con diciembre, lo que sugiere que hay un interés creciente de inversores involucrados y ajenos al ecosistema que se preguntan cómo se desenvolverá el mercado, según indica un reporte de Arcane Research.
El contexto desde 2016 ha cambiado. En 2019, el bitcoin superó a otros activos financieros con un altísimo rendimiento (un 91 %) por lo tanto el mercado está más desarrollado y maduro. Estamos expectantes respecto a cómo se comporta el mercado ante la nueva situación y cómo impactará en las otras criptos.
Se trata de un mecanismo de corrección automático que limita la oferta bitcoins, por lo que afecta su cotización. El último halving se produjo en julio de 2016. En este gráfico, se observa cómo se comportó el activo bitcoin en Bitso entre marzo y septiembre de 2016. Como se puede observar, el precio de la criptomoneda subió los meses previos al halving de 2016 y se mantuvo allí un tiempo.
Lo mismo ocurrió en los meses previos y posteriores a los halvings anteriores, sin embargo, las circunstancias en las que sucede cada uno de estos episodios son diferentes y la demanda puede fluctuar de forma impredecible.
Qué es el halving y por qué tiene lugar
El halving es un proceso automatizado que reduce a la mitad la recompensa por la creación de un bloque de una criptomoneda con el fin de disminuir su nivel de emisión. Bitcoin fue la primera moneda digital en implementar este mecanismo de regulación de la red, dado que su oferta total es finita: 21 millones de bitcoins.
Su objetivo es democratizar el reparto de la moneda para evitar que su distribución recaiga en unos pocos. Los “mineros” proporcionan ciclos computacionales para asegurar la contabilidad y la seguridad de la red, de modo que actúan como una suerte de auditores y otorgan un respaldo a la divisa. A cambio, obtienen bitcoins como incentivo.
Cuando se genera un nuevo bloque, el sistema libera una recompensa (block reward) de un número predeterminado de bitcoins. Esto ocurre cada 10 minutos aproximadamente. El halving representa un cambio programático importante, ya que altera la cantidad de bitcoins liberados en cada bloque. Al principio, cuando se creó la criptomoneda, se liberaban 50 bitcoins por bloque, otorgados a los “mineros” por su trabajo, por lo que la oferta total de unidades aumentaba cada 10 minutos.
Los halvings acontecen cada 210.000 bloques cada cuatro años y ocurrirán hasta que la red genere una oferta máxima de 21 millones de bitcoins. Hasta ahora, se produjeron dos eventos. El primero tuvo lugar el 28 de noviembre de 2012 (en el número de bloque 210.000) e hizo que los beneficios cayeran desde 50 bitcoins por bloque a 25. El último fue el 9 de julio de 2016, cuando la recompensa por bloque bajó de 25 bitcoins a los 12,5 actuales (bloque 420.000).
Se prevé que el próximo tendrá lugar en mayo de este año, incluso se habla de la semana del 18, cuando el número de bloques alcance los 630.000, con un descenso de la recompensa por cada uno de 12,5 a 6,25 bitcoins. De todos modos, resulta difícil determinar la fecha exacta en que ocurrirá, puesto que el tiempo necesario para generar nuevos bloques varía, aunque la media de la red es cada 10 minutos. Esto quiere decir que, a partir de ese momento, se generarán 27.000 bitcoins mensuales en lugar de los 52.000 actuales.
De esta manera, en cuatro años se espera que suceda el cuarto halving (cuando se llegue al bloque 740.000) y, para 2028, el quinto (con el bloque 850.000). El último halving establecerá una recompensa cero, es decir, los “mineros” cobrarán sólo las comisiones por las transacciones que se realicen. Esto ocurrirá en el bloque 6.930.000, que, según los cálculos, será en 2140. Para ese entonces, la criptodivisa se volverá deflacionaria, ya que las monedas pueden “perderse” a causa de un error (por ejemplo, si se envían a una dirección incorrecta).
El impacto del halving sobre el precio de la criptodivisa y su minado
Resulta difícil predecir cómo repercutirá el siguiente halving en el valor del bitcoin. Sin embargo, es interesante analizar qué pasó en los halvings pasados. En 2012, el precio del bitcoin pasó de u$s 11 en octubre (un mes antes del halving) a u$s 12 el día del suceso, y siguió subiendo hasta alcanzar u$s 1075 en noviembre de 2013. En 2016, pasó algo similar. El valor aumentó desde u$s 575 el 9 de junio (un mes antes del evento) hasta u$s 650 durante el halving. A pesar de esa volatilidad, los precios continuaron en alza al año siguiente hasta llegar a u$s 2526 el 9 de julio de 2017.
Los halvings no solo impactan en la el precio de la criptomoneda, sino que también generan atención alrededor de este activo. En Bitso, por ejemplo, se detectó un crecimiento en la cantidad de nuevas cuentas y un incremento en el número de transacciones y volumen.
Es importante aclarar que los usuarios que utilicen bitcoin a diario no tendrán inconvenientes a la hora de efectuar transacciones o envíos de dinero. El énfasis recaerá en los “mineros”: sus ingresos se reducirán a la mitad, y esto impactará en la oferta y demanda, ya que puede ser que aquellos no estén dispuestos a vender sus bitcoins a un menor precio por el mismo o un mayor esfuerzo por obtenerlos.
Al cabo de unos días, se podrá analizar si el ritmo de minado se mantuvo o disminuyó, puesto que la recompensa un 50 % menor y el aumento de los gastos asociados a la electricidad y el hardware (equipos especializados para esta actividad) podrían hacer que algunos dejen de minar si ya no les resulta rentable. Habría que ver si para los mineros instalados en Argentina, la generación de bitcoins sigue siendo rentable.
Asimismo, los compradores no querrán que el precio se dispare, sobre todo quienes son consumidores frecuentes de bitcoin. Sin embargo, la suba del precio dependerá de cómo se desarrolle la demanda.
Cómo se encuentra el mercado hoy
Nuevamente se puede detectar que existe un incremento del interés en la temática del bitcoin y las criptomonedas como sucedió en 2016. En los últimos días, las consultas de la keyword "bitcoin halving" en Google se duplicaron en comparación con diciembre, lo que sugiere que hay un interés creciente de inversores involucrados y ajenos al ecosistema que se preguntan cómo se desenvolverá el mercado, según indica un reporte de Arcane Research.
El contexto desde 2016 ha cambiado. En 2019, el bitcoin superó a otros activos financieros con un altísimo rendimiento (un 91 %) por lo tanto el mercado está más desarrollado y maduro. Estamos expectantes respecto a cómo se comporta el mercado ante la nueva situación y cómo impactará en las otras criptos.