| Creo que una de las mejores cosas de trabajar en Inversor Global es poder compartir opiniones y tener intercambios frecuentes junto a profesionales como Diego Martínez Burzaco.
Tener a menos de cinco metros de distancia a una persona capaz de responderte a cualquier pregunta que uno pueda tener respecto del mercado es un tremendo activo.
Es como tener a mano a una enciclopedia viva. Pero pensante. Y con ideas.
Nos conocimos hace ya ocho años. Él venía de una sociedad de bolsa donde administraba el dinero de los fondos de pensiones, y yo de un diario especializado en economía.
Ambos estábamos buscando hacer algo cercano pero al mismo tiempo diferente a las actividades que hasta ese momento habíamos desarrollado.
Y creo que en este tiempo no sólo hemos forjado una linda amistad, sino que al menos de mi parte no siento hacia el nada que no sea un gran respeto profesional.
Puedo dar fe que su primera prioridad es siempre el cliente.
Dar las mejores recomendaciones.
Explicar de la forma más clara posible.
Y como parte del proceso de unificación que hemos estado llevando adelante en las últimas semanas, lo he convencido para que pasara a colaborar con el resto del equipo que hasta hace poco estaba tajantemente dividido en tres grupos editoriales.
Hace unos meses Diego lanzó al mercado su producto “Doble o Nada”, a través del cual se propone acompañar a los inversores argentinos en el –para muchos lejano– mercado más grande del mundo.
La verdad es que el lanzamiento fue un éxito, no solo en términos de ventas sino también desde el punto de vista de las primeras recomendaciones que recibieron sus nuevos suscriptores.
Mira cómo ha evolucionado la cartera creada desde mayo pasado:

En el contexto que atraviesa la Argentina hoy, creo que con esto se cumple eso de que una imagen vale más que mil palabras.
Y hoy, para saludar a quienes hasta ahora no lo conocían, va a sacar el pie del acelerador, poner el auto en punto muerto y volver a los principios más fundamentales que todo aquel interesado en el mundo de las inversiones debe conocer.
Todo, a partir de responder tres simples preguntas.
Saludos,
Felipe |
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